“Evangelii Gaudium y Santa Teresa de Jesús”, P. Miguel Márquez OCD Exhortacion Apostólica Evangelii Gaudium del Santo Padre Francisco Sobre el Anuncio del Evangelio en el Mundo Actual

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Carta de P. Saverio Cannistrà (Prepósito General) a la Orden con Motivo de la Canonización de Celia y Luis Martin, padres de Santa Teresita del Niño Jesús. Extracto

Celia y Luis Martin
Celia y Luis Martin

El matrimonio: vocación y amistad
El  breve  elenco  de  algunos  rasgos  concretos  de  la  experiencia  familiar  de Luis  y  Celia  nos  permite  captar  fácilmente  las  analogías  con  la  experiencia  de tantas familias que hoy deben afrontar dificultades económicas, conciliar el ritmo frenético  del  trabajo  con  la  educación  de  los  hijos,  dar  un  sentido  a  los sufrimientos  que  inevitablemente  llaman  a  la  puerta,  poniendo  en  peligro  la armonía  familiar.
Pero  el  motivo  por  el  cual  la  Iglesia  considera  ejemplar  su testimonio  de  vida  conyugal  es  mucho  más  profundo  y  tiene  que  ver  con  la verdad del amor humano dentro del proyecto divino de la creación.
Si vamos a la raíz de su esperiencia, encontramos enseguida dos elementos que  nos  hacen  actuales  para  ilustrar  como  puede  «funcionar» una  relación  de amor  y  poder  decir  así  una  palabra  a  las  parejas,  sobre  todo  jóvenes,  que  están desanimadas  ante  el  ejemplo  de  tantos  naufragios  y,  aun  conservando  en  el corazón  el  deseo,  no  creen  que  sea  posible  la  fidelidad,  resignándose  de  esta forma a una forma mediocre de vida.
El  primer  elemento  es  vivir  el  encuentro  con  el  otro  y el  matrimonio  como vocación.  A esto  Luis  y  Celia  fueron  preparados  por  su  propia  historia  personal, dado  que  los  dos  habían  pensado  vivir  su  vida  cristiana  consagrándose  a  Dios.
No es  este elemento, obviamente, el ejemplar, sin o la sensibilidad y actitud para percibir y concebir la propia existencia como  un diálogo con  el propio  Creador, que  tiene un proyecto y va dejando señales por el camino  que indican, para una
mirada atenta, cual es el camino para saciar la sed de proprio corazón.
Solamente percibiéndose  como  un  don  que  viene  de  Dios  y  aprendiendo  a  mirar  al  otro como  rostro  del  amor  del  Padre,  es  cuando  es  posible  construir  la  propia  casa con un fundamento estable. Esto resultó claro para Celia cuando, al ver acercarse a  su futuro  marido  mientras  recorrían  en  sentido  opuesto  el  puente  de San Leonardo de Alençon, sintió  resonar  en  sí  una  voz  que  le  decía: «Questo es  el hombre que he preparado para ti».
El segundo elemento es la consecuencia directa de esta mirada y apertura de corazón: vivir la relación con su propia mujer/con su proprio maridoen clave de amistad.
La estima y el respeto que brotan de la espontaneidad de reconocerse gratuitamente como  aliados  y  del  gusto  de  ser  una  ayuda  el  uno  para  el  otro,  aportan  la paciencia,  la  humildad,  la  tenacidad,  la  ternura,  la  confianza  y  la  curiosidad necesarias  para  que  la  relación  no  degenere  en  la  búsqueda  de  sí  mismo  en  el otro,  en  el  intento  de  ejercer  un  poder, en  el  desgaste  de  lo  repetitivo.
En expresiones como  éstas: «Te  sigo  en  espíritu durante todo el día; me digo: “En este momento hace tal cosa”.
No veo el momento de estar a tu lado, mi querido Luis;  te  amo  con  todo  mi  corazón  y  siento  que  se  duplica  mi  cariño  al  verme privada de tu presencia; me resultaría imposible vivir lejos de ti» (Cartas familiares108); «Siempre  soy  feliz  con  él,  me  hace  la  vida  muy  pacífica. Mi  marido  es  un hombre santo, todas las mujeres deberían tener uno igual: este es mi deseo para ellas  en  este  nuevo  año»  (Cartas familiares 1);
o  bien, «tu marido  es un verdadero amigo, que  te ama más  que  la vida», no  es nada dulzarrón, es la expresión  de la solidez de un cariño sincero.
Las diferentes sensibilidades, los muchos detalles de la vida conyugal, que a veces  producen  paulatinamente  una  distancia  y  enfrían  la  intimidad,  fueron vividos  por  Luis  y  Celia  como  ocasiones  para aportar  una  mirada  cargada  de simpatía  y  de  tierna  aceptación  de  la  propia  diversidad,  como  aparece  en  este texto:
«Cuando recibas esta carta, estaré ocupada poniendo orden en tu mesa de trabajo;  no  te  alteres,  no  perderé  nada,  ni  una  vieja  escuadra,  ni  un  trozo  de muelle, vamos nada, y así estará todo limpio por encima y por abajo! No podrás decir  que “he  cambiado solamente el  lugar  del polvo”, porque  no  quedará  nada(…). Te abrazo de todo corazón; hoy, pensando que pronto te veré, soy tan feliz que no puedo trabajar.
Tu mujer, que te ama más que su vida » (Cartas familiares 46).

Para leer la Carta completa:

https://delaruecaalapluma.files.wordpress.com/2015/10/carta-del-p-saverio-con-motivo-de-la-canonizacic3b3n-de-los-martin-es.pdf

“Hermandad y Recreación” estilos de relacionamiento de Santa Teresa para los cristianos del Siglo XXI

niños libertad

Santa Teresa en su obra “El Libro de las Fundaciones” nos habla de un estilo de “Hermandad y Recreación” que deben tener las comunidades descalzas, esta enseñanza se aplica a todo cristiano en su actual realidad temporal:

“El estilo de hermandad y recreación que tenemos juntas” (13, 5)

La hermandad teresiana es una convivencia auténtica que nace de la hondura del ser. Por eso, Teresa se ha preocupado sobremanera, desde los comienzos, de ese «entender quién somos» (5, 15) para poder vivir en relación. Solo desde ahí se accede a la convivencia verdadera. Zubiri explicaba que «convivir es estar vitalmente presente a los demás, esto es, formar cuerpo con ellos»14. Vitalmente presente a los demás solo se puede estar desde este autoconocimiento y desde aquel «ser señores de nosotros mismos» que acabamos de ver. Además, como también decía Zubiri, la relación con los otros nos constituye, no es un añadido.

La lectura del proceso fundacional muestra la fraternidad teresiana en el núcleo del carisma, porque el amor es la característica fundamental. El amor es lo que calibra la vida del grupo. Un amor efectivo, del que dice en Moradas: «si entendieseis lo que nos importa esta virtud, no traeríais otro estudio»16. Y que es, también, afecto verdadero: «en dejar las hijas y hermanas mías cuando me iba de una parte a otra, yo os digo que, como yo las amo tanto, que no ha sido la más pequeña cruz, en especial cuando pensaba que no las había de tornar a ver y veía su gran sentimiento […] que es grande el amor que me tienen y bien se ve en muchas cosas ser verdadero» (27, 18).

La larga experiencia, probando distintos remedios y maneras de hacer, le lleva a decir: «Sepa que no soy la que solía en gobernar: todo va con amor; no sé si lo hace que no me hacen por qué, o haber entendido que se remedia así mejor»17. Y menos de un año antes de morir, escribe: «ahora creo que no hay mejor remedio que el amor».

El estilo de hermandad queda definido por una pedagogía del amor, llevada por quien se siente madre y hermana, junto con otras dos notas, la naturalidad y la responsabilidad.

Como marco externo, pero no accidental, está el dato de ser comunidades reducidas en número. También esto configura el estilo de hermandad y para Teresa era irrenunciable, después de su primera experiencia de vida religiosa. Sabe que siendo pocas, es posible tener «más conformidad y quietud» (2, 1), es viable una mayor igualdad, comunión y trasparencia para vivir el ideal compartido. Como intuía una aspirante: «por ser pocas y pobres podían servir mejor al Señor» (11, 1)…

niños jugando

Respecto a la naturalidad

…La naturalidad, la sencillez en el trato, el hacer las cosas con verdad, sin artificio, sin doblez, sin ningún tipo de ostentación. Todo el modo de vivir, el estilo de hermandad teresiano está atravesado por esta cualidad. Teresa no soporta la afectación en ningún estrato de la vida. «Soy amiga de llaneza», confiesa. Y cuando dice de sus hermanas que «a quien trataba con ellas siempre se edificaban» (1, 6), algo dice de esto.

Es una cualidad humana, sin duda, pero para Teresa es también índice claro de verdadera espiritualidad, que no puede caer fuera de lo humano, ni por encima. Lo espiritual nunca es un añadido, discurre a través de lo humano.

Teresa quiere llaneza en todo. En el trato entre las hermanas: tras una situación difícil de comunidad, recomienda, para quitar resabios: «si en algo anduvieron engañadas, informando no con la llaneza y caridad que Dios nos obliga, que se miren mucho para tornar a tratar con claridad y verdad»28. Y en el trato con los demás, sea en cosas espirituales –«suceda lo que sucediere» (2, 2) porque «gran alivio es andar con claridad»29– sea en cosas materiales.

He preferido llamar naturalidad a lo que podríamos llamar con palabras teresianas «estilo de ermitaños». En Camino había dicho: «el estilo que pretendemos llevar es no sólo de ser monjas, sino ermitañas, y así se desasen de todo lo criado» (13, 6). Ponía la clave de ese estilo en la libertad. Ahora lo retoma diciendo: «también mirar en la manera del hablar, que vaya con simplicidad y llaneza y religión, que lleve más estilo de ermitaños y gente retirada que no ir tomando vocablos de novedades y melindres, creo que lo llaman, que se usan en el mundo, que siempre hay novedades».

De ese estilo forma parte su pasión por la verdad, que también imprime carácter al estilo de hermandad: su costumbre es «tratar con toda llaneza» (30, 1), y dice: «en cosa muy poco importante yo no trataría mentira por ninguna de la tierra» (Pról. 3).

A María de san José, le escribe: «no se alargue tanto en encarecer; porque, aunque con sus rodeos le parece que no miente, es muy fuera de perfección tal estilo con quien no es razón sino hablar claro». Y a Gracián: «querría anduviese con mucho cuidado en esto [de decir toda verdad en todo]… no entiendo habrá entera perfección adonde hay este descuido».

La naturalidad se convierte en vehículo de «este camino del espíritu» (5, 1) que Teresa va asentando en sus casas.

Extracto de:

“La manera de vivir” (F 2, 3)
Carisma teresiano y estilo de hermandad a través de las Fundaciones – Actas del III Congreso Internacional Teresiano (Monte Carmelo. Universidad de la Mística-CITeS, Burgos, 2013).

Gema Juan Herranz, Monasterio de Carmelitas Descalzas Puzol-Valencia

Texto completo en:

https://delaruecaalapluma.files.wordpress.com/2013/06/gema-juan-congreso-20122.pdf

Teresa y Francisco Javier. La humanidad de Cristo como punto de encuentro

Teresa, de la rueca a la pluma

santosEl número 19 de la revista digital Ignazianacontiene un artículo que pone en relación a dos grandes santos españoles, canonizados el mismo día: Teresa de Jesús y Francisco Javier. El título del mismo es: La “sacratísima humanidad” de Cristo, punto de encuentro de dos místicos: Francisco Javier y Teresa de Ávila.

Su autor es Paul Rolphy Pinto S.J., profesor de teología en el Instituto de Espiritualidad de la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma).

Ignazianaes una revista online gratuita, con ediciones semestrales (mayo y noviembre). Es expresión del Centro de Espiritualidad Ignaciana de la Universidad Gregoriana, bajo la responsabilidad del Instituto de Espiritualidad de la misma universidad. Publica artículos y noticias con la intención de estimular y profundizar la investigación en la tradición cristiana inaugurada por San Ignacio de Loyola. Realizando esta finalidad, la revista aspira a ser un punto de referencia para convertirse en un eficiente puente de diálogo entre autores y lectores…

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“Los fieles laicos, en virtud del Bautismo, son protagonistas en la obra de evangelización y promoción humana”

El Papa Francisco habla sobre el papel de los laicos en la iglesia:

Este precioso legado sigue vivo en sus obras actuales de fe, de caridad y de servicio. Hoy, como siempre, la Iglesia laicostiene necesidad del testimonio creíble de los laicos sobre la verdad salvífica del Evangelio, su poder para purificar y trasformar el corazón, y su fecundidad para edificar la familia humana en unidad, justicia y paz. Sabemos que no hay más que una misión en la Iglesia de Dios, y que todo bautizado tiene un puesto vital en ella. Sus dones como hombres y mujeres laicos son múltiples y sus apostolados variados, y todo lo que hacen contribuye a la promoción de la misión de la Iglesia, asegurando que el orden temporal esté informado y perfeccionado por el Espíritu de Cristo y ordenado a la venida de su Reino.

De modo particular, me gustaría reconocer la labor de las numerosas asociaciones que se ocupan directamente de la atención a los pobres y necesitados. Como demuestra el ejemplo de los primeros cristianos coreanos, la fecundidad de la fe se expresa en la práctica de la solidaridad con nuestros hermanos y hermanas, independientemente de su cultura o condición social, ya que en Cristo «no hay judío ni griego» (Ga 3,28). Quiero manifestar mi profundo agradecimiento a cuantos, con su trabajo y su testimonio, llevan la presencia consoladora del Señor a los que viven en las periferias de nuestra sociedad. Esta tarea no se puede limitar a la asistencia caritativa, sino que debe extenderse también a la consecución del crecimiento humano. Asistir a los pobres es bueno y necesario, pero no basta. Los animo a multiplicar sus esfuerzos en el ámbito de la promoción humana, de modo que todo hombre y mujer llegue a conocer la alegría que viene de la dignidad de ganar el pan de cada día y de sostener a su propia familia.

También quiero reconocer la valiosa contribución de las mujeres católicas coreanas a la vida y la misión de la Iglesia en este país como madres de familia, como catequistas y maestras y de tantas otras formas. Asimismo, no puedo dejar de destacar la importancia del testimonio dado por las familias cristianas. En una época de crisis de la vida familiar, nuestras comunidades cristianas están llamadas a ayudar a los esposos cristianos y a las familias a cumplir su misión en la vida de la Iglesia y de la sociedad. La familia sigue siendo la célula básica de la sociedad y la primera escuela en la que los niños aprenden los valores humanos, espirituales y morales que los hacen capaces de ser faros de bondad, de integridad y de justicia en nuestras comunidades.

Extracto del discurso del Papa Francisco al apostolado laico de Corea del Sur en Agosto de 2014.

Texto completo: http://www.teinteresa.es/religion/Papa-Francisco-apostolado-Corea-Sur_0_1195080802.html

La exhortación apostólica Evangelii Gaudium es un documento que expresa la extraordinaria pasión misionera del papa Francisco, que desea animar a la Iglesia a que inicie una nueva etapa evangelizadora, que se caracterice por un impulso renovado y la alegría del Evangelio.

 

Seminario “Teresa de Jesús: Una mirada a la hondura de su ser mujer” (realizado el año pasado en la ciudad de Sevilla)

Para que conozcamos más la humanidad de nuestra Santa Madre. Es posible descargar o escuchar en línea cada una de las charlas.

Teresa, de la rueca a la pluma


honduraPresentamos los videos, que nos ofrece el canal de televisión de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla, del seminario “Teresa de Jesús: una mirada a la hondura de su ser mujer”. Tuvo lugar del 1 al 3 de octubre de 2014 en la Universidad de Sevilla, organizado por la Familia Teresiana de Enrique de Osó (STJ). Este es el programa:

Día 1 de Octubre

16:30h: Inauguración del Seminario a cargo del Sr. Decano de la Facultad de Geografía e Historia

17:00h: El tiempo de Santa Teresa: Crisis económica y conflictos espirituales”Don Francisco Núñez. Dr. Historia Moderna, Universidad de Sevilla

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19:00 h:Teresa de Jesús, trascendiendo las barreras de género en el siglo XVI”.Doña Giselle Gómez. Dra. Teología, Compañía Santa Teresa de Jesús

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Día 2 de Octubre

16:30h: Teresa de Jesús, mujer en tiempos recios…

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Estrenamos nuestro blog, buscamos vivir el espítiru del Carmelo de Santa Teresa y San Juan de la Cruz y difundirlo no sólo a través de las nuevas tecnologías sino principalmente en nuestros hogares, trabajos y centros de estudio.

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